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Los sacos nórdicos son la opción perfecta para mantenernos calentitos en invierno, sin embargo, es importante elegir el tamaño adecuado para nuestra cama.

Elegir el tamaño adecuado

Lo primero que debemos hacer es medir cuidadosamente nuestra cama. Es importante tener en cuenta tanto el largo como el ancho, para asegurarnos de que el saco nórdico se ajusta correctamente.

En el mercado podemos encontrar diferentes tamaños de sacos nórdicos, desde individuales hasta para camas matrimoniales o incluso para camas de matrimonio extragrandes. Por lo tanto, es necesario que conozcamos las medidas de este tipo de sacos.

Los tamaños más comunes de los sacos nórdicos son:

  • Saco nórdico individual: mide entre 90 y 105 cm de ancho y entre 190 y 200 cm de largo.
  • Saco nórdico para cama de 90 cm: mide entre 150 y 160 cm de ancho y entre 190 y 200 cm de largo.
  • Saco nórdico para cama de 105 cm: mide entre 180 y 190 cm de ancho y entre 190 y 200 cm de largo.
  • Saco nórdico para cama de 135 cm: mide entre 220 y 240 cm de ancho y entre 190 y 200 cm de largo.
  • Saco nórdico para cama de 150 cm: mide entre 240 y 250 cm de ancho y entre 190 y 200 cm de largo.
  • Saco nórdico para cama de 180 cm: mide entre 260 y 280 cm de ancho y entre 190 y 200 cm de largo.

Es importante tener en cuenta que estas medidas pueden variar de un fabricante a otro, por lo que siempre es recomendable leer bien las especificaciones del producto antes de realizar la compra.

Consejos para elegir un saco nórdico

Además de elegir el tamaño adecuado, hay otros factores a tener en cuenta a la hora de elegir un saco nórdico:

  • Tamaño de la funda de almohada: asegúrate de que la funda de almohada del saco nórdico tiene el tamaño adecuado para tus almohadas.
  • Cálido pero transpirable: elige un saco nórdico que sea cálido pero que también permita la transpiración para evitar la sudoración excesiva.
  • Materiales de calidad: opta por materiales de calidad como el algodón o la microfibra para un mayor confort.
  • Fácil de lavar: elige un saco nórdico que sea fácil de lavar y mantener para un uso prolongado.
  • Combinable: elige un saco nórdico que combine con la decoración de tu dormitorio para un aspecto estiloso y coherente.

Beneficios de los sacos nórdicos

Los sacos nórdicos tienen diversos beneficios:

  • Son perfectos para las frías noches de invierno ya que nos mantienen calientes y cómodos.
  • El saco nórdico evita que los niños se destapen de noche, lo que los hace ideales para las habitaciones infantiles.
  • Son fáciles de lavar y mantener, por lo que podemos tener un saco nórdico limpio y fresco en todo momento.
  • Los sacos nórdicos son muy ligeros y fáciles de manipular, lo que los hace ideales para camas nido o literas.
  • Algunos modelos cuentan con cremalleras o botones, lo que facilita su uso y mantenimiento.

Conclusión

Elegir el tamaño adecuado de un saco nórdico es clave para disfrutar al máximo de todas sus ventajas. Es importante medir correctamente nuestra cama y conocer las medidas estándar de los sacos nórdicos para escoger el modelo que mejor se adapte a nuestras necesidades. Además, siempre es recomendable tener en cuenta otros factores como la calidad de los materiales, la facilidad de lavado y el aspecto estético del saco nórdico.